sábado, 13 de agosto de 2016

Los pleitos.

La escritura nos recomienda que en lo que a nosotros dependa, no peleemos con nadie. Eso no significa que no tendremos pleitos, pero lo que la escritura desea recomendarnos es que no seamos nosotros los que los principien, que si es necesario mejor nos alejemos para no discutir. Pidàmosle a Dios que nos de control de nosotros mismos y eso nos evitarà principiar discusiones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario