jueves, 12 de enero de 2017

La caida.

¿Acaso has comido del fruto del àrbol que yo te prohibì comer?
(Gènesis 3:11).

Dios creò al hombre perfecto, a su imagen y semejanza, pero, el hombre utilizando mal su libre albedrìo pecò. Dios le habìa dado una orden la cuàl el hombre no siguiò. El hombre decidiò por sì mismo... no obedecer. El hombre no terminò caìdo por comer del fruto, terminò caìdo por desobedecer, pues la orden pudo haber sido otra pero la acciòn de desobediencia hubiera seguido siendo la misma.

De allì, que en la lengua muerta del Latìn, la palabra "religiòn" venga de la palabra "religiere" o "religar" que no implica necesariamente: "respetar un conjunto de normas, tradiciones, ritos y costumbres", sino que implica "re-unir" o "Re-conciliar" al hombre con Dios. Y, hablando de "religiòn", què mejor definiciòn que la que nos da el libro de la Palabra de Dios, la Biblia: "La religiòn pura y sin mancha delante de Dios nuestro Padre Celestial es èsta: atender a los huèrfanos y a las viudas en sus aflicciones, y conservarse limpio de la corrupciòn del mundo" (vea Santiago 1:27). Con razòn el escritor de Hebreos nos exhorta asì: "No se olviden de hacer el bien y compartir con otros lo que tienen, porque èsos son los sacrificios que agradan a Dios" (Hebreos 13:16). El hombre en su afàn por reconciliarse con Dios ha creado sus propios mètodos, pero Dios nos dice que solamente existe un camino y una puerta para la "re-uniòn o la re-conciliaciòn" con El, su Unigènito Hijo Jesùs el Cristo, y nos lo dice asì: "En ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos" (Hebreos 4:12). Meditemos pues sin Cristo estamos caìdos pero con Cristo somos re-unidos o re-conciliados con Dios, pero eso depende de còmo utilicemos nuestro libre albedrìo hoy... porque mañana podrìa ser muy tarde.

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