lunes, 9 de enero de 2017

Bebe el agua de tu propia cisterna.

Cuando Cristo muriò se rasgò el velo del templo, eso lo hizo Dios para mostrarnos que ahora ya tenemos acceso directo a su presencia. Y que, al estudiar las escrituras estamos bebiendo de nuestra propia cisterna (depòsito de agua), pues èl nos enseñarà su palabra. Asì, tendremos una relaciòn personal con èl.

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