sábado, 30 de abril de 2016

El poder de la palabra.

Los que nos decimos pueblo de Dios debemos ser diferentes en nuestro hablar con respecto a los que son del mundo. Nos enseña la escritura que el poder de una palabra inadecuada en un momento inadecuado, es como romper una represa en donde se ha acumulado millones de toneladas de agua, que van a arrasar todo lo que encuentren a su paso en muchos kilómetros hacia adelante. Nuestras palabras pueden causar vida o muerte a quienes son dirigidas.

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