viernes, 29 de abril de 2016
Mal por bien igual traiciòn.
Cuando hacemos bien a alguien y ese alguien nos hace mal, o, por el contrario, cuando alguien nos hace un bien y nosotros le devolvemos con un mal, eso se llama traición. Y, la traición se paga muy caro delante de Dios. El tìpico caso de traición fue Judas, quien habiendo recibido sòlo bienes de parte de Cristo, fue y por dinero, lo vendió. Pero en el Salmo 108 de los versos 6 al 14 vemos su triste final, y no es nada agradable. Pidamos a Dios no ser traidores con nadie ni para nadie, pues su final es muy lamentable.
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