Nos dice la escritura que a un corazòn afligido no hay que cantarle, sino que hay que consolarle, hay que hablarle palabras adecuadas a la ocasiòn, incluso estar a su lado sin decir nada pero expresando con nuestra presencia que cuenta con nosotros, o que nosotros contamos con èl si el caso es que somos nosotros los que estàn en penas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario