Dios enseña a su pueblo a que sea dadivoso, que comparta de lo mucho que èl nos da. Dios es dadivoso con nosotros, no permite que pasemos una pena mayor a la que podemos soportar y siempre tiene una soluciòn especìfica para nosotros. Asì, nosotros debemos seguir su ejemplo y cuando podamos y tengamos, debièramos de dar y dar con gozo, con contentamiento para agradar a nuestro pròjimo y a nuestro Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario