jueves, 24 de noviembre de 2016

El motivo de la maldiciòn.

"La maldiciòn sin motivo jamas llega a su destino".
(Proverbios 26:2).

Existe una ley humana que los estudiosos han llegado a denominar: "Ley de la causa y el efecto" la que definen de la siguiente manera: " Todo lo que hagamos a los demàs, sea bueno o sea malo, nos serà devuelto". Es por ello que tambièn se le denomina El Efecto boomerang.

Asì que, tanto Dios en su omniciencia como el hombre en su poca ciencia coinciden en el hecho de que nada de lo que nos sucede es por coincidencia, casualidad o buena o mala suerte. Todo, absolutamente todo, tiene una raìz. Y de allì podemos entender lo que hoy nos dice la escritura: "Por algùn motivo nos llega la maldiciòn". Ahora bien, no confundamos la maldiciòn con los momentos desagradables de la vida, por ejemplo, un accidente de auto no es una maldiciòn, aùn y cuando, haya alguna muerte involucrada. Cuando hablamos de maldiciòn nos referimos a la maldiciòn que Dios expresa sobre alguien. Y, lo vemos claramente en Deuteronomio 28 cuando Dios expresa muy claramente lo que son las bendiciones y lo que son las maldiciones. Y la diferencia entre ambas es un solo elemento: OBEDIENCIA. En aproximadamente 8 versos Dios da sus bendiciones a quien oiga, guarde y obedezca su vos, pero son cerca de 50 versos en los cuales habla de las maldiciones a quienes no lo escuchen, no guarden su palabra y no la obedezcan. A los que obedecen simplemente Dios los llama su pueblo, y ellos, tendràn paz, alcanzaràn la prosperidad, y tendràn su favor. ¿Tan difìcil nos es entender que Dios lo que quiere es que creamos en èl, oigamos su vos, guardemos sus estatutos y los obedezcamos? La maldiciòn o la bendiciòn siempre tienen un motivo de ser... obediencia o rebeldìa.

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