miércoles, 16 de marzo de 2016
Con amor y verdad.
Con el amor de Dios y la palabra que es su verdad, debemos acercarnos a los pecadores para que conozcan a Dios en una forma personal e ìntima, así como nosotros por su misericordia lo conocemos. No podemos desechar a los pecadores, aunque sì debemos desechar su pecado. De otra forma ¿còmo conocerìan a Cristo? Armados con el amor de Dios, con su Palabra y con el temor de su Nombre, vayamos y cumplamos la gran comisión: Prediquemos el evangelio a los necesitados del amor de Dios para su arrepentimiento.
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