viernes, 12 de febrero de 2016
El malvado cae.
Dice la escritura que el malvado cae tarde o temprano, lo que sucede es que sus mismas maldades lo hacen caer. Una persona que se mantiene mintiendo, engañando, abusando de los demás, tarde o temprano se pondrán en evidencia sus abusos, y lógicamente, la gente lo harán a un lado. Mientras que el justo, aquèl que camina íntegramente, o sea, con transparencia, que no miente, no engaña, no le quita nada a nadie, la gente lo mirarà como una persona confiable y querrà ser amiga de ella.
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