lunes, 18 de enero de 2016

La correcciòn.

Dios desea que cada vez que nos equivoquemos corrijamos lo malo, y, en la educación èl desea que la excelencia se haga presente. Si nos equivocamos y nuestros padres nos corrigen, tenemos que entender que lo hacen por amor, para que seamos hijos e hijas que honren a Dios, que sean ùtiles a la sociedad y no una carga. Demos gracias a Dios si tenemos padres, abuelos, maestros o líderes que nos corrigen.

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