Nuestro Dios es bueno, y por lo tanto todo lo que nos sucede o deja de suceder es bueno. Que para nosotros sea algo agradable o desagradable en la vida es otro sentir. Pero Dios siempre procura nuestro bien, y todo sale a bien con èl. Para Noè el Diluvio trajo consigo que sòlo quedara sobre la faz de la tierra gente santa; para Job su enfermedad y todo lo que perdió trajo consigo que conociera a Dios, no de oìdas sino en una experiencia màs vìvida.
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