martes, 17 de noviembre de 2015

No menospreciemos al pròjimo.

Si hace dos mil años hubiéramos pasado frente a un establo con bueyes y lleno de pajas y estiércoles, y hubiéramos menospreciado por su pobreza a un niño que estaba en un pesebre, sin darnos cuenta hubiéramos menospreciado al Salvador del mundo. ¿Què lección nos deja esto? Que el proverbio tiene razón, el que menosprecia al prójimo es falto de juicio, y puede perder muchas bellas oportunidades.

No hay comentarios:

Publicar un comentario