viernes, 13 de noviembre de 2015

La justicia y la vida.

La justicia del hombre persigue al culpable hasta castigarlo, pero la justicia de Dios lo persigue para luchar por perdonarlo, ahora bien, si no hay un arrepentimiento entonces el peso de la ley sì le cae al pecador. Dios quiere que todos seamos salvos pero sòlo seremos salvos los que querramos caminar con èl. El no obliga a nadie pues èl desea que ese seguimiento sea voluntario y con amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario