viernes, 7 de octubre de 2016

El hijo que agrada al Padre.

Un hijo que quiere agradar a sus padres, es obediente y dedicado a sus estudios, y cuando es mayor, es dedicado a su trabajo. Un hijo en esas condiciones derrite el amor de sus padres, por ello, para tener el favor y el agrado de Dios tenemos que ser obedientes y luchar por cumplir con el propòsito eterno que èl nos asigno para èsta vida. Y si somos temerosos de no pecar y nos apartamos del mal, estaremos agradando el corazòn de nuestro Dios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario