martes, 11 de octubre de 2016
¿De quièn son los lamentos?
Nos narra la escritura que los lamentos, los dolores, las penas, las angustias, y los ojos amoratados nos vienen por tomar licor, por hacernos esclavos del vicio del vino. Una persona que agrada a Dios, los que hemos de llegar a reinar, los que hemos de heredar todas las riquezas que Dios nos ha prometido.. no podemos ser adictas a tomar licores. Esa es una actividad que no le agrada a Dios entre su pueblo, y por ello nos dice: "No le es bueno al rey tomar licores".
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