Dios es la cabeza de Cristo; Cristo es la cabeza del hombre; y el hombre es la cabeza del hogar. Si ese orden se rompe, entonces el hombre va al fracaso. Por ello, cuando Dios dice que el hombre no se separe del nido, nos està hablando de que no debe perder su comuniòn con Dios y no dejar de cuidar su casa, pues asì, toda la bendiciòn que Dios tiene para los suyos no faltarà nunca. Problemas habrà pero tendràn soluciòn.
No hay comentarios:
Publicar un comentario