La envidia es desear a como de lugar lo que otros tienen; es desear lo que tiene otro sin que nos cueste lo que le costò al otro; es, en ocasiones, hasta querer que si yo no puedo tener algo que el otro tiene entonces que el otro lo pierda. Eso no agrada a Dios en ninguna manera. Si deseamos algo tenemos que trabajar para obtenerlo, y por supuesto, en el camino pedirle a Dios que nos ayude a obtenerlo de buena manera.
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