El hombre trabaja para adquirir dinero para poder cumplir con sus obligaciones, pero, hay personas que tienen el privilegio de obtener màs dinero que otras. El punto es que, Dios no desea que el acumular ese dinero se vuelva en nosotros la razòn de vivir. Dios quiere que nosotros utilicemos el dinero, no que el dinero nos utilice a nosotros.
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