A todos nos gustan los regalos, especialmente para nuestro cumpleaños o para navidad. Dios desea que recibamos regalos, pero también quiere que los demos. Ahora bien, èl desea que los recibamos y que los demos sin que haya motivos ocultos detrás del regalo. Esto es, que no busquemos corrompernos nosotros ni que corrompamos a otros. Que el regalo sea una muestra de aprecio, de agradecimiento, de amor por los demás, simplemente eso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario