Dios le concedió al hombre la virtud del habla, pero desea que nuestra lengua sea utilizada para honrar su palabra, y no para destruir a las personas. Dice la escritura que en la lengua està el poder de la vida y de la muerte. Dios lo ha demostrado al crear el mundo por una palabra suya, pero también destruyò el mundo antiguo con una palabra suya. Pidamos a Dios sabiduría para manejar nuestras palabras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario